Giselle Guerra nos cuenta que estudió en TAE Perú para poder ser terapeuta de artes expresivas. Se dedica al trabajo de equipos con el clown y en la actualidad maneja dos empresas "ClownCoaching" y "UPA clown". Giselle nos contó un poco de sus experiencias con las personas que estuvieron en terapia. Ella les dice a las personas que en el momento en que se ponen la nariz roja dejan de ser esa persona y puede ser quién quieran. Sin embargo, esto lleva a una pregunta ¿Quién soy yo?. Por lo tanto, la terapia con el clown sirve bastante para conocerse a uno mismo, desarrollar más los recursos que uno tiene y saber cuáles son las habilidades menos desarrolladas para poder superarlas.

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